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Santo Domingo, R. D., domingo, 17 de enero de 2010
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días continúa sus esfuerzos por prestar la ayuda
necesaria a los miembros de la Iglesia y otras personas afectadas
por el catastrófico terremoto que sacudió a
Haití la semana pasada.
La ayuda es canalizada por un comité de emergencias de la
Iglesia que opera desde Santo Domingo en coordinación con un
equipo local de líderes y miembros de la Iglesia en Puerto
Príncipe. Esta ayuda incluye un contenedor lleno de
alimentos, agua potable, colchones, carpas y materiales
médicos que fueron enviados desde la República
Dominicana para una respuesta más rápida. Se espera
la llegada de un segundo contenedor enviado por la Iglesia, el cual
contiene principalmente enlatados y otros alimentos listos para
consumir.
Bennie Lilly, Gerente de Bienestar de Área, dijo: "Hemos
enviado a Puerto Príncipe un equipo de médicos
encabezados por el Dr. Kilgore, Asesor Médico para el
Área del Caribe, quienes prestarán servicio a todos
los que requieran asistencia médica desde una de las
capillas de la Iglesia que allí se encuentran. Otros que han
sido heridos de gravedad han sido trasladados a un hospital en
Santo Domingo". El hermano Lilly, quien ha encabezado todo el
operativo de emergencia a raíz de esta tragedia,
también explicó que se espera cruce la frontera en el
día de hoy un tanquero lleno de combustible para reabastecer
las plantas eléctricas de las capillas desde donde se presta
servicio a la gente y para abastecer a los vehículos con los
que se transporta a las personas y las provisiones.
Hasta esta mañana, el número reportado de miembros
de la Iglesia haitianos que habían perdido la vida era de
17, incluyendo una familia en la que murieron sus tres hijos. El
número de otros heridos y desaparecidos pronto será
confirmado por equipo de hermanos del sacerdocio local que realiza
las evaluaciones de lugar.
Los hermanos Domingo Aybar, del departamento de Bienestar, y el
hermano Rufino Diaz, del Facilidades Físicas, han sido
enviados a Puerto Príncipe desde Santo Domingo y se
encuentran ayudando en toda la logística y
coordinación de la ayuda. Bajo la dirección de la
Presidencia de Área, el comité de emergencias se
reúne diariamente para recibir informes desde Haití y
para adoptar nuevas medidas a fin de brindar la mejor asistencia
posible a los miembros de la Iglesia y hasta donde sea posible a un
total de aproximadamente 2,000 personas que se encuentran apostados
en los alrededores de los edificios de la Iglesia en estos momentos
sin un lugar donde guarecerse o pasar la noche.
Por otro lado, muchos ven en parte de lo sucedido algunos
milagros, pues de los casi cien misioneros diseminados por todo
Puerto Príncipe y el resto del país ninguno
sufrió un solo rasguño. Por el contrario, la fuerza
misional de la Iglesia se ha unido en socorro de aquellos que
lamentablemente si fueron afectados. Además, de todos los
edificios de la Iglesia en el país, apenas dos sufrieron
daños menores, uno en la verja del edificio y otro con una
pequeña grieta en el piso.
En un comunicado enviado a todas las unidades de la Iglesia en
la República Dominicana, la Presidencia del Área del
Caribe exhortó a todos sus miembros a unir sus corazones con
los de los hermanos haitianos siendo generosos en las ofrendas del
próximo domingo de ayuno y testimonio, fondos los cuales
servirán para aliviar a la manera del Señor las
dificultades y el dolor de aquellos que sufren en Haití.
Miembros de la Iglesia de todas partes, incluso de muchos otros
países, han escrito cartas, correos electrónicos y
han llamado para ofrecerse en lo que fuere necesario. La
solidaridad y la compasión de los miembros, se ha
evidenciado en el interés de todos en ser parte de la ayuda,
lo cual será posible a través de las donaciones de
ofrendas de ayuno y de ayuda humanitaria en sus propias unidades.
Estos fondos, por ejemplo, sirvieron para alimentar a muchos
durante los primeros días después del terremoto a
través de la compra de alimentos y otras provisiones
localmente.
A partir del viernes pasado, se realizan otros esfuerzos
adicionales como el envío de contenedores provenientes de
los Estados Unidos llenos de kits de higiene, alimentos y otros
recursos, así como personal adicional para prestar ayuda
especializada en los esfuerzos de asistencia a los afectados.
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